Golden Spike: el martillazo del 10 de mayo que unió USA de costa a costa (y cómo cruzarlo en tren hoy)


¿Sabías que el lugar más fotografiado de Estados Unidos un 10 de mayo no fue una ciudad sino un punto en el medio de la nada, en Utah?

Hace 157 años, dos locomotoras se besaron morro contra morro en Promontory Summit. Una venía del oeste, la otra del este. Entre ellas, un tipo trajeado golpeó con un martillo de plata un clavo de oro de 17 centímetros. Lo fotografiaron, se sacaron galera, brindaron con champagne en una llanura desierta a 1.500 metros de altura, y el telégrafo mandó al país entero un mensaje de una sola palabra: “Done”.

Ese clavo dorado — el Golden Spike — unió la costa este con la costa oeste por primera vez en la historia de USA. Antes de ese martillazo, cruzar el continente eran seis meses de barco bordeando Sudamérica o un mes en carreta atravesando llanuras y montañas, con riesgo real de morir en el intento. Después, eran diez días en tren con un café en la mano.

Sin ese día, el road trip americano no existiría. Ni Kerouac. Ni Forrest Gump corriendo. Ni la Ruta 66 con la Combi VW como objeto de culto traveler.

Réplica de las dos locomotoras enfrentadas en Promontory Summit con paisaje desértico de Utah al atardecer y cielo dorado


Te cuento esto porque este domingo se cumplen 157 años del Golden Spike. Y mientras vos leés esto en Buenos Aires o en Córdoba, varios travelers argentinos están parados frente a la réplica del clavo en Utah, sacándose la misma foto que los obreros en 1869.

El dato que no te cuentan en las guías es este: vos podés hacer la misma ruta hoy. En tren. Y, contra todo lo que pensás, no es ni el plan más caro ni el más lento para conocer USA.


Lo que pasó esa mañana en Utah:

En 1862, en plena Guerra Civil, el presidente Abraham Lincoln firmó la Pacific Railway Act. Dos compañías arrancaron a tender vías al mismo tiempo: la Central Pacific desde Sacramento, California, picando piedra hacia el este. La Union Pacific desde Omaha, Nebraska, soldando rieles hacia el oeste.

Trabajaron miles de obreros chinos en el oeste, irlandeses y veteranos de guerra en el este. Murieron cientos. Hicieron explotar montañas, atravesaron desiertos y cruzaron Sierra Nevada con nieve hasta la cintura. Tardaron seis años.

El 10 de mayo de 1869, los dos equipos se encontraron en Promontory Summit. Leland Stanford — sí, el de la universidad — falló el primer martillazo. Tuvo que volver a intentar. Cuando finalmente clavó el spike y el telegrafista escribió “Done”, la noticia detonó en cada pueblo de USA: campanas, cañonazos, parades improvisadas en Filadelfia, Chicago y San Francisco.

Cuatro días después, ya circulaba el primer tren transcontinental con pasajeros pagos. La frontera del oeste, la frontier, se cerró ese día. Y empezó otra cosa: la idea de que un país tan inmenso podía recorrerse de punta a punta como si fuera un solo barrio gigante.


Por qué nadie cruza USA en tren hoy (y por qué te conviene a vos):

Los argentinos crecemos pensando que el tren no sirve. Que va lento, que no llega, que el bondi es más rápido y la combi te lleva más cerca. Y trasladamos esa idea a USA — donde pasa exactamente lo opuesto.

Amtrak, la empresa estatal de pasajeros, mueve más de 32 millones de personas al año y tiene rutas escénicas que muchos travelers consideran más espectaculares que cualquier mirador con auto alquilado. Sentido común: en tren no manejás. Mirás. Tomás un café. Hablás con desconocidos. Dormís en una cama mientras Nevada pasa por la ventana.

Las rutas largas que valen la pena para un argentino que ya tiene la visa B1/B2 en regla:

RutaRecorridoTiempoPor qué te garpa
California ZephyrChicago → San Francisco~51 hsSierra Nevada, Rockies y desierto
Coast StarlightSeattle → Los Angeles~35 hsCosta del Pacífico y Cascade Range
Empire BuilderChicago → Seattle~46 hsGlacier National Park y Great Plains
Southwest ChiefChicago → Los Angeles~43 hsNew Mexico, Arizona, ruta histórica
AcelaBoston → Washington DC~7 hsAlta velocidad, costa este urbana

Tarifas y horarios cambian con temporada y disponibilidad. Conviene chequear directo en amtrak.com con anticipación.

La California Zephyr sigue, casi calcada, la ruta original del transcontinental. Si tenés que elegir una sola para sentir que estás repitiendo el viaje del Golden Spike, esa es. Tremendo el plan.

Tren Amtrak California Zephyr saliendo de un túnel con un lago de aguas turquesas y montañas nevadas de Sierra Nevada al fondo


Lo que garpa y lo que no:

El asiento básico — el coach — en una ruta larga arranca en USD 150-200 si reservás con tiempo. Está bien para una noche, pero a las 30 horas estás muerto. Si vas a hacer un cross-country en serio, vale el roomette: una cabina chica para dos personas con cama, baño compartido y todas las comidas incluidas.

Los roomettes en una ruta de 50 horas suelen estar entre USD 400 y USD 800 por persona, según fecha y demanda. Suena caro hasta que sumás: hotel + comidas + nafta + auto alquilado para hacer el mismo recorrido. Ahí el tren empata o gana.

Y un detalle que no te cuentan: en los trenes largos hay observation car con techo de vidrio y un dining car con mantel y mesero. Te sentás con desconocidos a la cena, te tocan tres americanos al azar, y te enterás de cosas de USA que no encontrás en ningún blog ni en ningún YouTube. Una locura.


El plan traveler argentino:

Si te tienta el plan, así se arma:

  1. Visa B1/B2 al día. Sin eso, no hay tren ni avión. Si todavía no la tenés o se te vence, ahora es el momento — los tiempos de cita en Argentina están más manejables que hace dos años.
  2. Decidí los puntos. Lo más natural para un primer cross-country: volar a Chicago, tomarse la California Zephyr hasta Emeryville (al lado de San Francisco), y volver desde LAX bajando un par de días por la costa. Tres ciudades, una ruta de tren, una semana y media.
  3. Reservá con anticipación. Los roomettes se llenan rápido en temporada alta (junio-agosto y diciembre). Para mayo, septiembre y octubre conseguís precios más amables.
  4. Sumá Promontory Summit como side trip. Si parás en Salt Lake City, el sitio histórico del Golden Spike queda a una hora y media en auto. Hay réplicas de las dos locomotoras y una recreación del martillazo los sábados de mayo a octubre.

Familia argentina mirando por la ventana de un tren Amtrak con paisaje del oeste americano y planillas de viaje sobre la mesa de la cabina


Lo que aprendés del clavo dorado:

El 10 de mayo de 1869, un grupo de tipos en sombrero de copa entendió algo simple: que un país inmenso recién es un país cuando lo podés cruzar. Que las distancias dejan de importar cuando hay una ruta confiable que las une.

Para nosotros los argentinos, USA siempre fue el otro lado. Lejos. Caro. Con visa y todo. Y sin embargo, con la B1/B2 en mano, podés repetir, en diez días, un viaje que en 1869 era hazaña nacional. En USAVisa Travel vemos esa cabeza cambiar todas las semanas: travelers que sacan la visa para ir tres días a Disney y terminan, dos años después, planeando justamente este cross-country.


Este domingo, en Promontory Summit, va a haber unas cien personas mirando dos locomotoras enfrentadas. Un tipo disfrazado de empresario del 1800 va a fingir el martillazo. Se van a sacar la foto. Y en algún punto del país, un California Zephyr va a salir de Chicago haciendo, por enésima vez, el mismo recorrido que se inauguró ese día.

Vos también podés estar ahí. Solo necesitás la visa, una semana y media, y la cabeza abierta para mirar por una ventana durante 51 horas seguidas.

¡Buen viaje, traveler! 💙🇦🇷🇺🇸

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